martes, enero 03, 2012

La doble moral del Pergolinismo


Mario Pergolini está enojado. Hace unos días, escribió una editorial en el portal su nueva radio Vorterix, indignado por una foto de la revista Caras del Flaco Spinetta que retrataba su lucha contra el cáncer. Dijo lo siguiente:
"Desde hace muchos años la Editorial Perfil, dirigia por Jorge Fontevecchia, se dedica a publicar mierda escrita. Lo he comprobado en persona cada vez que publican cosas sobre mí en las cuales yo sé claramente que están mintiendo o inventando. Lo sé porque es mi vida, no tengo que buscar muy lejos. Hace poco esta editorial saco en su Diario (?) Libre (hermano menor de otra publicación bastante berreta que es el diario Perfil) una foto de Sofía Gala Castiglione, hija de Moria Casán, fumando en un recital. Ella no estaba en el escenario, ni era protagonista de nada que tenía que ver con el espectáculo; tampoco dañaba a un tercero ni estaba haciendo apología alguna. Pero el periodista gráfico que estaba sacando fotos prefirió voltear y, en vez de sacarle fotos a los verdaderos protagonistas del espectáculo, prefirió disparar contra el público con su cámara para ver a quién agarraba -suponemos- infraganti, y señalarlo con su dedito fotográfico. ¿Para qué? No lo sabemos. ¿Sirvió de algo? Obvio que no; sólo sirvió, tal vez, para que la gente se ponga a juzgar y ellos vender, diciendo que lo hacen en nombre del periodismo. Éste fotógrafo, que hace que José Luis Cabezas -fotógrafo que perteneció a la misma editorial- se revuelva en su tumba, sólo buscó mierda para poder llevársela a su jefe, que sabría que tiene una moral de mierda, y poder publicarlo. Ahora, desde otra publicación de Perfil (Caras) le hicieron una guardia fotográfica a Luis Alberto Spinetta para poder fotografiarlo a escondidas -por supuesto- y publicar en tapa una foto donde se lo ve desmejorado por culpa de su enfermedad. Enfermedad que, como se imaginarán, les duele a todos los que lo queremos y ni qué decir de su grupo más cercanos de familiares. Este fotógrafo incluso siguió disparándole con su cámara mientras él, enojado, le pedía que dejen de fotografiarlo. Ésa foto también fue publicada! Porque indudablemente a Fontevecchia y a los empleados de Perfil les encantará mostrar todo esto (incluyo a los empleados porque no vi en ningún lado que aclaren que les parece una barbaridad), porque entienden que el peridismo también sirve para mostrar Mierda, aunque dañe a alguien. Jorge Fontevecchia fue honrado con su inclusión en la Academia Nacional de Periodismo. Exijo -y espero que si a alguien le interesa me acompañe- que lo retiren inmediatamente de esa gran Institución. Porque Fontevecchia se la pasa publicando Mierda. Mierda en nombre del periodismo. Mierda en nombre de sus ingresos. Ojalá que nadie que trabaje en Perfil sufra alguna vez este tipo de coberturas. Porque una vez que tocás mierda, olés así para siempre".
Dicho esto, basta recordar algunas cosas. Cuatro Cabezas, la productora de Pergolini, fue la encargada de filmar una cámara oculta al cirujano plástico Alberto Ferriols, esposo de la vedette Beatríz Salomón, cuando  en su consultorio degustaba, sin culpa, teniendo sexo con una travesti, Mara. A cambio de ello, el doctor les hacía un suculento descuento en el precio de las operaciones. La cámara oculta generó polémica en los medios y Daniel Tognetti, quien conducía el programa, no quiso participar de una editorial al respecto por no compatir los criterios del informe, que eran (más allá del morbo de mostrar a un padre de familia con un travesti), bastante endebles. Las consecuencias de la cámara oculta hoy son conocidas: destruyó la familia de Salomón, puso en juego la tenencia de sus hijas, adoptivas ellas, y para Ferriols solo hubo rechazo social, pues el hombre hoy sigue operando.

Un profesor de la facultad, OSvaldo Gazzola, siempre nos decía que para él una cámara oculta era como una picada, salvando las distancias. Se utilizaba para lastimar, ya que era más ético y noble realizar, ante presencia de un ilícito, una denuncia judicial y no un filmarlo a escondidas. Siempre me quedé con ese concepto, para qué hacer cámaras ocultas, más allá de que en la televisión, por su formato, garpe.

Hoy Mario Pergolini da clases de ética con ese muerto en el placard. Dice –y acá quiero aclara que no tengo puesta ninguna camiseta, pero uno debe predicar con el ejemplo y cuando critican al medio en el que laburo me caliento un poco– que LIBRE, Perfil y Caras publican mierda y huelen a mierda. Él que siempre ha hablado con los medios de la editorial de forma cordial. Él, que en su postura de chico progre, cuyo mayor gesto de irreverencia al poder es ponerse lentes negros, hacer cuernitos y decir fuck you. Él, que cuando Menem lo atendió desde la Quinta Presidencial de Olivos estaba más contento que perro con dos colas. Él, que condujo hasta hace poco un programa cuyo mayor logro era ser "los mimados" de Néstor y Cristina Kirchner en cada acto oficial que había (esto lo vi y vivi en carne propia, no me lo contaron). Él, que después de una década de tener a Tognetti como periodista estrella, quiso pichulearle guita cuando lo echó, diciendo que no era periodista (ver Las claves del fallo que convirtió a Tognetti en millonario –los papeles del fallo) Él, hoy está indignado.

Le pregunté a un amigo que de este conoce mucho qué era, a su entender, el "Pergolinismo". Me respondió: "El Pergolinismo es un enjanbre de gente cool que suele no leer los diarios". Pero me aclaró: "Tienen buenas ideas". Hay que decirlo: Pergolini, desde la TV, marcó una generación. Con sus trajes negro, siempre camisa blanca y corbata, más los antes mencionado lentes, buscó eregirse como el anti-Tinelli, más cool, pero terminó en la misma chabacanería que condenaba. Como afirma el blog El Forjista: "El pergolinismo a pesar de su supuesto enfrentamiento con el tinellismo, no tiene demasiadas diferencias, la burla al prójimo es una forma de entretenimiento que comparten ambos conductores. En programas anteriores, cuando también realizaban cámaras ocultas, Pergolini no dudó en burlarse de gente que estaba trabajando, por ejemplo repartidores de pizzas, como vemos todo vale por un punto rating".

Está bien que Mario Pergolini critique la tapa de LIBRE "Sofia Gala Porro" y se indigne con la tapa de Caras del Flaco Spinetta. Pero, ya el él uso la palabra mierda, yo la retomo: para criticar sin fisuras uno tiene que tener el culo limpió. Y creo que Pergolini, en ese sentido, no lo tiene muy aseado. 

Una última cosa: Víctor Hugo Morales escribió en su blog una adhesión a la carta de Pergolini. Desde el púlpito al que siempre le gusta subirse, reprodujo la misiva y la apoyó con "enfasis". Me gustaría saber qué dijo cuando una de sus columnistas mostró el cadáver de Norita Dalmasso desnuda en el prime time de América TV. Y cierro con dos tuit de Lucho Dolber, un amigo y excelente profesional, sobre el tema. El primero: "Pobre país si la reserva moral del periodismo es Mario Pergolini". Y el segundo: "Ahora Víctor Hugo lee una carta contra su locutora por haber mostrado a Nora Dalmasso muerta y desnuda, no? http://goo.gl/mSKC3".

Adio!

lunes, diciembre 19, 2011

Diarios militantes: tragedia y comedia


Hay una frase de Karl Marx que siempre me gustó, más allá de que muchas veces sea usada como lugar común. Dijo en el 18 de Brumario de Luis Bonaparte: "Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y la otra como farsa". La síntesis más común de esa frase es "La historia se repite primero como tragedia y después como comedia".

Primero como tragedia...


[Pocas cosas más triste y poco periodísticas que esta tapa blanco de Clarín]

Después como farsa o comedia.


[Qué decir del Clarín oficialista, en fin...]

Diarios militantes: uno por sus intereses económicos; el otro, también. 

Adio!

domingo, diciembre 11, 2011

Hace 4 años...

Pasan tantas cosas en cuatro años, crecemos, tenemos alegrías y tristezas, evolucionamos, vivimos, pero también recordamos. Un día como hoy, 10 de diciembre, pero de 2007, cuando Cristina Kirchner estaba por asumir, recibí una de las peores llamadas de teléfono de mi vida. Era mi novia, desde Salta, avisándome que su papá, Diego, mi suegro, se nos había ido. Entró a terapia y no salió jamás. Todavía se lo extraña. Sus manías, sus pocas palabras, su manera de manejar, sus puchos, habanos, y las hojas de coca que mascaba. Ya pasaron cuatro años desde que tomé ese avión rumbo a Salta para decirle chau. Yo todavía estaba buscando laburo, me acuerdo. Él nunca llegó a leer una nota mía, salvo una de Noticias que me pidieron como colaborador, trabajando ya como periodista. Creo que le hubieran gustado mis notas. No sé... Quiero pensarlo así. Con el tiempo y los años, me fui olvidando cosas, pero hay cosas que uno de no puede olvidar, le quedan marcadas. Con la muerte, pasa eso. Cuando se muere un ser querido, pasa eso. Creo que mi suegro fue, sin saberlo, el primer familiar al que yo realmente quería y conocía, que sentía como propio, que se me fue. Por eso, quizás, recuerdo cada detalle de su funeral. Desde que mande un mail antes de tomar el avión, hasta cómo me largaba a llorar cuando me dejaban solo, el abrazo que le di a mi suegra, pasando por el momento en el que cerraron su ataúd, ufffff..., o cuando cayó el gordo del taller, que me contaba que tenía perros y una se llamaba Shakira, aunque él le decía Chakira.
Así, todo. Ahora lo recuerdo con una sonrisa, aunque moqueando por momentos. Por eso, capaz, escribo esto, como aquella vez te escribí una carta. Vos sabes que yo no creo en la vida en el más allá, pero si en que, cuando uno se va, vive en los recuerdos de los que lo quisieron. Yo te quise, por eso te recuerdo, o te vivo. Nevi y la familia está bien... Más grandes, más viejos, pero con la memoria intacta.

Adio!

miércoles, noviembre 23, 2011

La entrevista bizarra a Alberto Samid


El matarife Alberto Samid hablando de todo: su histórica pelea con Mauro Viale, el portero del canal que le ayudó a pegarle porque "le tenía bronca", la defensa a ultranza a Guillermo Moreno, el dólar, la carne, los precios, subsidios y hasta sus vacaciones en Pinamar. Imperdible. El audio:



Alberto Samid en "La vaca atada"
Duración 14:49 min.
FM Identidad fm 92.1


Adio!